Plum cake de Reyes

5 Ene

¿Eres de los que piensa que un roscón no le cabe en su horno? ¡Hagamos entonces un plum-cake de Reyes! Es decir, todo con el mismo sabor del roscón, pero en un molde adaptado a nuestras necesidades. La idea se me ocurrió porque pensaba hacer un roscón tradicional para estas fechas, pero me topé una vez más con mi horno, de tamaño minúsculo aunque efectivo. Vi la receta de miniroscones en El aderezo e hice mi propia receta mezclando ideas de aquella página y la de Webos fritos, que es espectacular y de la que recomiendo sus consejos y, sobre todo, ver el vídeo antes de ponerse a la tarea.

La dificultad de esta receta estriba, sobre todo, en los ingredientes complicados de localizar, los tiempos de levado y el amasado. En cuanto a los ingredientes, trataré de explicaros dónde conseguirlos fácilmente; respecto a los tiempos, está claro que para hacer un roscón necesitáis unas cuantas horas (o hacerlo en dos días), así que planificadlo antes; por último, personalmente con este postre he descubierto que amasar no es nada fácil ¡y quien diga lo contrario miente! Y ahí no os queda más que habilidad y algún consejillo que os daré después.

Os adelanto las cantidades que son las mismas que tendríais que emplear si hicierais un roscón para 8 personas o bien 8 pequeñas magdalenas como en El aderezo.

Ingredientes para la masa madre:

– 100 ml. de leche templada

– 30 gramos de levadura fresca o bien 12 gramos de levadura seca  (la primera he oído que se compra en Mercadona en la zona de refrigerados, junto a la margarina (son cubitos, como el Avecrem), pero yo no la vi; la seca a mí me venía con el preparado para hacer pan en el mismo pack de la harina (también de Mercadona) / ¡Ojo! La tradicional para hacer bizcochos, la Royal, no sirve

– 1 cucharadita de azúcar

– 130 gramos de harina de fuerza (está donde las harinas normales, en Mercadona también)

Ingredientes para la masa del plum cake:

500 gramos de harina de fuerza

– 2 ó 3 cucharadas de agua de azahar (no perdáis el tiempo en supermercados, la venden en cualquier farmacia)

– 150 gramos de mantequilla a temperatura ambiente (hay que sacarla un rato antes de la nevera)

– 2 huevos medianos

– 1 pellizco de sal

– 120 gramos de azúcar glas (se bate en la batidora el azúcar normal y ya lo tenéis)

– 1 naranja y 1 limón rallados

– Transistor (como animal de compañía)

Ingredientes para la decoración final:

1 huevo pequeño o mediano batido

– Un puñadito de almendras naturales en láminas

– Frutas escarchadas (las suelen tener en los supermercados donde los turrones)

– Unas cucharadas de azúcar (al gusto)

– Unas gotitas de agua de azahar

– Nata para montar y azúcar (o nata ya montada)

Instrumentos útiles recomendables:

– 1 molde de silicona (sobre todo si eres principiante, porque no se pegan nada)

– 1 pincelito para pintar con huevo al final (en los chinos las venden también de silicona por 1 euro)

– 1 bol bien grande (para que la masa no se salga cuando suba)

Preparación:

La elaboración, como os adelanté, es la misma que la de un roscón; al menos, hasta que le demos forma. Por ello, el primer paso es crear la masa madre. Hay que mezclar en un bol la leche templada, la levadura (fresca o seca) y el azúcar. Añadimos la harina y volvemos a revolver todo convenientemente.

Aquí llega la primera espera: esta mezcla se tapa con un papel de film y se deja reposar a temperatura ambiente durante media hora. Mientras, podemos ir elaborando la masa del plum cake. Para ello, primero hay que batir el azúcar con el túrmix para convertirlo en glas y rallar la piel de una naranja y un limón. Aquí cometí yo mi primer error de chef principiante: troceé la piel y la metí en la mezcla, pero después me di cuenta de que estos trozos iban a ser ‘sorpresas’ grandes e incómodas en cada bocado y fui retirando poco a poco todos y sustituyéndolos por las ralladuras, más finas. Se mezcla todo ello con la harina, el agua de azahar, la mantequilla, los huevos y el pellizquito de sal y, pasada la media hora, añadimos la masa madre. Hay que combinar todo y revolverlo bien y con fuerza con una cuchara de madera (la masa empieza a estar muy pastosa, pero hay que mezclarlo todo bien con paciencia).

Es el momento de comenzar a amasar. El primer consejo lo saqué de Webos fritos y es poner un poco de aceite en la encimera sobre la que se va a trabajar (en El aderezo lo cambian por harina, puede que funcione mejor) y, además, engrasar también las manos para que la masa no se pegue. En mi caso puse el aceite con una servilleta de papel pero, por más que echara aceite en mis manos, a los pocos segundos la masa se me volvía a quedar pegada. En fin… ¡mucha suerte! Se hace una bola con ello y se coloca en un bol grande (va a crecer bastante). Hay que colocar un paño encima y, durante cinco horas, podéis descansar y olvidaros de ello. Es posible, también, lo que yo hice: dejarlo a última hora de la noche y continuar a primera de la mañana.

Después de este ‘break’, veréis que la masa ha vuelto a levar. Hay que volver a las manualidades y amasar. Aquí sí que hay que ir añadiendo harina según se vaya pegando y darle la forma deseada. Si hacéis un roscón tradicional, hay que hacer un agujero por el centro e irlo agrandando mientras se amasa el círculo. En el caso del plum cake, con un molde alargado, tendréis que formar un óvalo; y si son pequeños moldes individuales, primero hacer las bolitas pequeñas, dejarlas descansar cinco minutos y luego formarlas.

A continuación, se introduce en el molde la masa y se coloca de manera uniforme. Lo metemos en el horno (pero sin encenderlo) y lo dejamos levar durante dos horas más.

Superada ya la parte más complicada, ahora llega la más agradecida: la decoración. Batimos un huevo mediano y con el pincelito vamos pintando toda la superficie del bollo. A continuación, colocamos las frutas confitadas y las almendras laminadas al gusto. En un recipiente pequeño mezcamos pizcas de azúcar con gotitas de azahar (muy pocas, que quede espeso) y se mezcla bien para después, con la mano, ir colocándolas por encima de todo.

Se precalienta el horno a 200º (a mí me convenció la idea de El aderezo de hacerlo con un recipiente con un poquito de agua, para conseguir algo de vapor). Después, metemos el plum cake y lo horneamos durante unos 15 minutos por arriba y abajo. Yo fui regulando, sobre todo por el tamaño de mi horno, pero más o menos ése es el tiempo, aunque conviene vigilarlo.

El olor ya nos avisará de que estamos en la Noche Mágica aunque lo hayamos cocinado en abril. Entonces, lo dejamos reposar un rato a temperatura ambiente. Cuando notéis que no está caliente el molde, podéis meterlo un rato en el frigorífico. Cuando esté bien sólido, llega el toque final: el relleno de nata. En mi caso, y para una vez que me meto en tarea, decidí hacerla yo y el resultado fue espectacular, así que no os recomiendo un spray, pero si os da pereza…

El resultado:

Como otras veces, se me quemó un pelín por el fondo del horno, pero es inevitable. Al amasar me dejé más de un pegote por el camino, así que es una asignatura claramente a mejorar. Pero la satisfacción después de probar algo tan rico y saber que lo has hecho tú es inexplicable. ¡¡Espero que todos probéis a hacerlo, merece la pena!! Mi único testador por el momento me ha puesto un 8. Mañana, aunque habrá perdido sabor, espero que alguien más pueda probar algo… ¡si queda!   😉  Ah, y ¡que os traigan muchas cosas los Reyes!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: