Pimientos rellenos

24 Dic

Llego a tiempo para vosotros, chefs principiantes, y os traigo una receta ideal para esta Nochebuena o, si preferís esperar, para Nochevieja. Dado el éxito de las empanadillas, vuelvo a fijarme en una receta de mi madre y espero haberla reproducido fielmente.

Este plato lo podéis preparar en el día sin problemas, o bien dejarlo hecho el día anterior y después calentarlo al horno, así que no tenéis excusa para estas fiestas, por muy atareados que estéis con los regalos. Mi madre siempre los ha preparado para ocasiones especiales en invierno, aunque no necesariamente en Navidades, y es un plato muy celebrado en la familia, así que espero que os guste, que lo experimentéis y os salga fenomenal.

Ingredientes para los pimientos (para 8 personas):

– 2 latas de pimientos del piquillo enteros (si son de Navarra, mejor)

– 4 huevos

– 2 latas de atún en aceite de oliva

– Un poco de pan

– Un vaso de leche

– 1 tomate (o salsa de tomate, si preferís)

– 1 cebolla

– Harina

– Aceite

– Palillos redondos de cocina

– Transistor (como animal de compañía)

Ingredientes para la salsa:

– 2 dientes de ajo

– 1 tomate (o salsa de tomate, como queráis)

– 1/2 cebolla

– Perejil picado (o una ramita)

– Vino blanco

– Aceite

– Sal

Preparación:

El primer paso es preparar el relleno para los pimientos. Se pone a freír la cebolla muy picadita y después se escurre bien el aceite en un plato con papel de cocina. Se mezclan bien la cebolla con todo el atún troceado (y también escurrido). De nuevo atún, sí, ya sé… Es una debilidad que tenemos, en fin.

Mientras, en otro plato o un bol debéis verter la leche y mojar miga del pan. Pensad que, para esta receta, necesitaremos como cuatro cucharadas soperas, para calcular la medida del pan, que no debe ser excesiva. Empapadlo bien y después escurrid el pan y añadidlo a la mezcla. Después de remover, bien, ése es vuestro relleno.

Después llega el turno a los pimientos. Hay que abrirlos con mucho cuidado, meter el relleno sin llenarlos mucho (ojo, si no pueden reventarse) y después, coserlos con precisión de cirujano con los palillos de cocina. ¿Que para qué pongo palillos? Pues porque es la mejor manera de que el relleno se quede en su sitio y no se salga después en la sartén, ya que los pimientos son unos traicioneros escurridizos para principiantes. Debo advertiros, sin embargo, que más de una vez nos hemos llevado un palillo a la boca sin querer en la mesa con esta receta de mi madre. Por eso, os recomiendo que, al final de todo el proceso, antes de presentarlos, no olvidéis retirarlos uno a uno para evitar desagradables sorpresas a los comensales, no vayamos a aguarles la fiesta…

Es el momento de preparar la sartén con aceite, batir los huevos y poner una superficie con harina. Con cuidado, hay que ir rebozando los pimientos cubriéndolos bien de harina, bañándolos en huevo y después friéndolos. Consejos para principiantes en esta fase: hay que tapar los pimientos  con la harina completamente dejando los mínimos huecos rojos y, posteriormente, procurar que el baño en el huevo sea también completo, volteándolos varias veces. Veréis en mis fotos que tengo unos casi rojos por completo y otros, en cambio, bien rebozados; es, precisamente, la diferencia entre los que bañé bien y los que no. También os recomiendo que los vayáis friendo en dos o tres tandas, para que no se os quemen ni tampoco agobiaros, a mí me resultó.

Finalmente, debéis colocarlos en una fuente refractaria, de las que usáis para el horno, lo más holgados posible. Los dejamos enfriar y, mientras, al lío con la salsa.

Preparación de la salsa:

De nuevo, ponéis a calentar la sartén con aceite nuevo y, cuando esté caliente, se agregan la cebolla y el tomate picados junto a dos dientes de ajo (troceados también). Se mezcla todo constantemente en la sartén para que vaya formando masa y se le echa una ramita de perejil o bien un montoncito picado, si lo tenéis. El toque final es un chorrito de vino blanco y sal al gusto. El olorcillo de esta salsa es realmente agradecido, y entre eso y el color, enseguida os daréis cuenta de cuándo está lista.

En ese momento, se bate bien con la batidora. Si os ha quedado demasiado pastoso (era mi caso) rebajadlo con un culín de agua y batirlo bien con la minipimer. Después, se vierte la salsa uniforme en los pimientos.

El resultado es el que podéis ver en mi última foto, aunque le quedaría un último paso, que yo aún no he dado, ya que mi plato espera hasta el final en Nochebuena, sólo que quería compartirlo antes con vosotros por si alguno se animaba también a hacerlo. Habría que calentarlo al final en el horno durante unos 10 minutos a 220 ºC y después… ¡¡¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS!!!

Ah, y ya podéis votar en la encuesta por el plato que más os ha gustado en Chef Principiante:

Anuncios

3 comentarios to “Pimientos rellenos”

  1. José Luis Padre 25 diciembre, 2011 a 10:52 #

    Dice tu madre que no has puesto lo mas importante: que los pimientos tienen que ser “de piquillo”, que es lo que da el sabor y un poco de picorcillo, además son los pequeños. Muy buena la advertencia de los palillos.Yo me clavé uno.

    • chefprincipiante 25 diciembre, 2011 a 13:01 #

      Es verdad, también me recalcó que los pimientos deben ser de Navarra a poder ser, jejeje

  2. Mayte 28 diciembre, 2011 a 12:00 #

    Gracias por dejar para los anales esta receta familiar de gran arraigo, Montse. A demás, hay que puntualizar, que a decir de alguno de los comensales que dieron cuenta de tu manjar, salió a pedir de boca.
    Besos, y espero ansiosa, nueva receta de “Chef Principiante”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: